Se utiliza para:
Evaluar daño hepático, especialmente en combinación con ALT.
Detectar lesiones musculares o infarto agudo de miocardio (IAM), aunque hoy se usan marcadores más específicos.
Monitorear enfermedades hepáticas crónicas, como hepatitis o cirrosis.
Estimar el patrón de daño hepático, considerando la relación AST/ALT (útil en hepatopatías alcohólicas).
Tipo de Muestra | Sangre |
Sexo | Hombre/Mujer |
Resultados | < 1 día hábil |