Se utiliza para:
Detectar y evaluar ictericia, tanto en adultos como en recién nacidos.
Cribado de enfermedades hepáticas, como hepatitis, cirrosis o colestasis.
Diferenciar causas de hiperbilirrubinemia (hemólisis, hepatopatías, obstrucción biliar), junto con el análisis de fracciones directa e indirecta.
Seguimiento de trastornos hepáticos y biliares crónicos o agudos.
Control de recién nacidos con ictericia neonatal, para evitar complicaciones neurológicas.
Tipo de Muestra | Sangre |
Sexo | Hombre/Mujer |
Resultados | < 1 día hábil |