Se utiliza para:
Evaluar la función hepática y biliar, especialmente en casos de ictericia.
Diferenciar tipos de hiperbilirrubinemia: cuando predomina la bilirrubina directa, suele indicar colestasis o daño hepatocelular con obstrucción al flujo biliar.
Diagnóstico de enfermedades hepáticas y biliares, como hepatitis, colangitis, cirrosis o litiasis biliar.
Monitorizar la evolución de enfermedades hepáticas crónicas o agudas.
Tipo de Muestra | Sangre |
Sexo | Hombre/Mujer |
Resultados | < 1 día hábil |